|
Después
de participar en mi primera exposición canina, sentí
la convicción y firmeza de que allí se hallaba mi
vocación, anhelando tener ejemplares dignos de competición.
Realicé
cursos intensivos de genealogía y de genética para
interiorizarme sobre la influencia del linaje en la reproducción,
naturalmente comprensibles para mi por razón de ser Técnica
egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República.
Sin
tregua en el tiempo se sucedieron los acontencimientos naturalmente.
Adquirí otros ejemplares, fundamentalmente con líneas
de sangre europeas y estadounidenses. La finalidad consistió
en cimentar mi afijo con su reproducción.
En
esta breve historia, siento la ineludible necesidad afectiva, moral
y ética de agradecer a Don Jesús Montero, quien reside
en Madrid, España, un mundialmente reconocido criador, cuyo
afijo es Coramonte. Su cariño por los yorkshires, le llevó
a transmitirme en esencia, años de la vasta experiencia por
él adquirida. También recibí profundos conocimientos
de su praxis, cedidos desde una honestidad y humildad propia de
los pocos, pero verdaderos maestros.
Luego
de muchos años de esmerado trabajo como criadora y expositora,
obteniendo diversos cursos, tales como el Curso de Cinofilia, junto
con los estudios teóricos y la práctica diaria, me
permitieron llegar a rendir el examen exigido por el Consejo de
Jueces y el Kennel Club Uruguayo, organismo oficial afiliado a la
Federación Cinológica Internacional (FCI). Desde el
mes de agosto de 2004 soy jueza especialista en la raza.
Tantas
han sido las sorpresas en estos años, que tengo la certeza
de que aún lo mejor está por venir.
El aprendizaje continuo es el camino. La meta es la EXCELENCIA.
--
|